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La definición del misionero claretiano y la sagrada escritura


Las acciones Misioneras Apostólicas de Claret valen para todos los tiempos.

Corazón de María

Los Claretianos deberíamos estar muy orgullosos por haber sido llamados a trabajar en la Viña del Señor como Misioneros al estilo de San Antonio María Claret; pero nuestro orgullo sólo es válido cuando poseemos las acciones misioneras de Claret; de otro modo inútilmente nos llamaríamos “Claretianos”.

Las acciones Misioneras Apostólicas de Claret valen para todos los tiempos.

Él, con ojo clínico misionero se adelantó a San Juan Pablo II cuando determinó para América Latina una nueva evangelización; nueva en su ardor, nueva en sus métodos y nueva en su expresión.

Tan sólo fijémonos en el famoso papelito que nos recomendó llevar consigo: La fórmula o definición del Misionero.

-Un Hijo del Inmaculado Corazón de María es un hombre que arde en caridad y que abrasa por donde pasa. (Ahí está el ardor).

-Que desea eficazmente y procura por todos los medios. (Ahí están los métodos).

-No piensa sino cómo seguirá e imitará a Cristo en orar, en trabajar, en sufrir... (Ahí encontramos la mejor expresión de nuestra vida:Cristo el Señor).

Para eso la Palabra de Dios es la Solución. Claret ya desde muy niño se encontró con la Palabra de Dios en la Biblia cuando estudió un compendio de historia Sagrada llamado el Pintón . “Cuando supe el Catecismo me hizo leer el Pintón, Compendio de la Sagrada Escritura, y entre lo que yo leía y lo que él nos explicaba, me quedaba tan impreso en la memoria, que después yo lo contaba y refería con mucha gracia sin confundirme ni perturbarme” (Aut. 24).

Los invito a llevar en nuestra vida la definición del Misionero y “devorar” la Palabra de Dios como el Profeta Jeremías 15, 16: “Se me presentaban tus palabras, y yo las devoraba, era tu palabra para mí un gozo y alegría del corazón, porque se me llamaba por tu Nombre Yahveh, Dios Sebaot”. Ojalá que esa palabra nos sepa más dulce que la miel como dice el Profeta Ezequiel 3,3: “Y me dijo: <<Hijo de hombre, aliméntate y sáciate de este rollo que te doy>>. Lo comí y fue para mi boca dulce como la miel”.

  P. Raúl Lázaro Fuentes, CMF


  1 Compendio histórico de la religión desde la creación del mundo hasta el estado presente de la Iglesia de D. José Pintón. 

 

 

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