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Historia

Tengo sed, tengo sed de derramar toda mi sangre por Jesucristo.

Historia


Ambiente Histórico de la Fundación de la Congregación.

El Siglo XIX vio nacer a San Antonio María Claret y con él toda su ingente obra. España se hallaba envuelta en guerras políticas, ocasionadas por los partidos liberales y tradicionalistas. Sofocadas las últimas partidas carlistas y amainando el temporal político el Padre Claret se decidió a formar su obra predilecta: la Congregación de Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María. Las leyes persecutorias de los gobiernos liberales de España y la supresión de las órdenes religiosas habían desmantelado las formas tradicionales de evangelización y la escasez de predicadores era un gran desafío.

La grande obra.

La idea de la fundación no estaba apoyada en ilusiones; su realización venía de atrás, y nació por el ansia de la salvación de las almas. Antes de su fundación ya el Padre Claret se había ofrecido a Propaganda Fide para ir a misionar a tierra de infieles y había exclamado: “Tengo sed, tengo sed de derramar toda mi sangre por Jesucristo”.

Había ya intentado crear un Centro Misionero en Sallent en 1839, una “Hermandad de María del Rosario” en San Juan de Olò en 1842, una “Hermandad Apostólica” en Vic en 1846, una “Hermandad de Jesús y María” en Canarias en 1848. Pero fue hacia las tres de la tarde del 16 de julio de 1849 cuando fueron citados por el Padre Claret en el seminario de Vic los Padres Esteban Sala, José Xifré, Domingo Fábregas, Manuel Vilaró y Jaime Clotet, algunos de los cuales no se conocían entre sí. Quería fundar una Congregación de sacerdotes que fuesen y se llamasen “Hijos del Inmaculado Corazón de María”.

Ya había tratado con ellos de la fundación, y aquel 16 de julio, acomodando cada uno en su cuarto, “con su cama, su mesa, su silla, un palanganero y un candil”, comenzaron los ejercicios espirituales en los que sería fundada la Congregación: “A las tres nos encontrábamos reunidos en dicha localidad del seminario. Antes de comenzar los ejercicios de inauguración, dijo el Padre Claret: “Hoy comienza una grande obra”. Respondió el Padre Manuel Vilaró con aire festivo y sonriéndose: ¿Qué podemos hacer siendo tan jóvenes y tan pocos? Ya lo verán ustedes, repuso el Padre Claret; si somos pocos y jóvenes resplandecerá más el poder y la misericordia de Dios”. (Palabras recogidas por el Padre Clotet). Terminados los ejercicios espirituales, fue nombrado el P. Claret Superior.

Últimos días y muerte del Fundador.

A la casa de Prades llegó el 23 de julio de 1870 el Padre Claret. Aquello fue un oasis de alegría en medio de sus sufrimientos. Veía proféticamente esparcida la Congregación por todo el mundo y presintió que su muerte estaba cerca. Pero pronto, el 6 de agosto, tuvo que abandonar a los suyos, exiliándose en el Monasterio Cisterciense de Fontfroide, junto a Carbona en Francia.

Después de varios días de terrible incertidumbre y de lenta penosa agonía, el Padre Claret entregó al Señor su alma en dicho monasterio el 24 de Octubre de 1870.

Providencialmente el Fundador era el primero que fallecía después de la definitiva aprobación del Instituto con la emisión oficial de votos y después de haber hecho él mismo la profesión religiosa.

Marcha de las Visitadurías.

Las Visitadurías de Chile, Argentina-Brasil y México continuaron, como tales, en proceso de crecimiento hasta el Capítulo General Extraordinario de 1904 en que fueron constituidas como Vicarías Generales o Cuasi-Provincias.

En la Visitaduría de Chile hubo una gran actividad fundacional en esa época. Se fundó en Andacollo (1900), Temuco (1901), Coquimbo, Antofagasta y Talca (1903). La siembra fue dura, pero los frutos resultaron extraordinarios gracias al incasable trabajo de los misioneros. Es obligado recordar aquí a los Padres. Avellana y Soteras, extraordinarios misioneros, que fallecían el primero en el Hospital de Carral en 1904 con fama de santidad y el segundo en La Serena en 1905.

La Visitaduría de América Meridional creció en esta época, tanto en Ar-gentina como en Brasil. En Argentina se fundaba por primera vez en 1901 en Buenos Aires, y posteriormente en Tucumán (1902), Catamarca (1903) y Rosario (1904). La figura más sobresaliente en Argentina en esta época fue el P. Zacarías Iglesias, procedente de Chile. En Brasil se fundaba en Pouso Alegre (1901), también con el protagonismo del P. Genover. Los primeros pasos de la fundación serían descritos por el P. Francisco Ozamis.

En 1904, ya como Vice-Provincia, México fundaba en Monterrey (1904). Fue el P. Ramón Prat, Superior Viceprovincial, el encargado de materializar la fundación. También se fundó en Celaya (1905). Fue en esta época cuando el P. Cepeda, de nuevo en México, fundaría la revista “La Esperanza”.

A consecuencia de unas declaraciones que un periodista atribuyó al Señor Arzobispo de la capital de México, Dr. Don José Mora y del Río, en las que protestaba contra las leyes inicuas opresoras de la Iglesia, el Gobierno, apoyándose en la Constitución vigente, hizo deportar 18 sacerdotes extranjeros, casi todos españoles, entre ellos cuatro claretianos. En esta persecución cayó víctima en 1927 el P. Andrés Solá, beatificado con los “Mártires de San Joaquín” el 20 de Noviembre de 2005.

Canonización del P. Fundador.

El 7 de mayo de 1950, el Papa Pío XII canonizaba el Fundador de la Congregación, San Antonio Ma. Claret. Era un momento culminante en la Historia la Congregación. Todos los claretianos podían llamar Santo a su Fundador y venerarle en los altares. A la ceremonia de la canonización acudieron Claretianos de todo el mundo. El día 8 se tuvo la audiencia papal y a continuación el acto de homenaje en la Universidad Gregoriana, donde el poeta español José María Pemán disertó sobre “El momento histórico en que vivió San Antonio María Claret”.

Confundadores de la Congregaciòn.

R. P. Esteban Sala.

Naciò el 28 de Mayo de 1812 en Barcelona. En 1828 pasó al seminario de Vic. En 1839 se ordenaba como sacerdote, conoció al P. Claret en 1843 en unos Ejercicios Espirituales que éste dio y que supusieron para él un cambio radical, desde entonces acompañó al P. Claret en muchas de sus misiones y él fue con el primero que contó a la hora de fundar la Congregación, cuando el P. Claret marchó a Cuba como Arzobispo, le nombró su sucesor como General de la Congregación, dirigió la recién fundada Congregación de las Carmelitas de la Caridad.. Era humildísimo, manso de corazón, celoso, casto y limpio, como talento era de los mejores en la Universidad y como orador fue de los mejores .El P. Claret logró que se le nombrara sucesor suyo en la Archidiócesis de Cuba pero su enfermedad y muerte a los 45 años el 18 de Abril de 1858 no permitieron que se hiciera realidad.

R. P. José Xifré

Nació el 1 de febrero de 1817 en Barcelona, en 1829, comenzaba su carrera eclesiástica, ante la imposibilidad de ordenarse en España por la guerra civil se marchó a Roma en 1823 hospedándose en el Convento de San Basilio, donde encontró al P. Claret, el 16 de febrero de 1840 fue ordenado sacerdote y volvió a España, era de un espíritu apostólico muy similar al P. Claret con el cual fundó la Congregación de Misioneros. Era todo un carácter, bajo apariencias severas ocultaba un corazón grande y magnánimo. Muerto el P. Sala fue nombrado 3er. Superior General el primero de mayo de 1858, siendo él el que obligara al P. Claret a que escribiera su Autobiografía, pudo acompañarlo en sus últimos días, administrándole los últimos sacramentos. Su vida fue una continua entrega a la Congregación, hasta el mismo día de su muerte ocurrida en 1899 en Cervera.

R. P. Jaime Clotet.

Nació el 24 de julio de 1822 en Barcelona donde estudió filosofía y teología, después en Vic estudió moral. Fue a Roma, donde recibió la ordenación sacerdotal, desempeñó diversos cargos pastorales, pero pronto se dio cuenta que no era su vocación la cura de almas. Aconsejado por el secretario del Obispo de Vic, se entrevistó con el P. Claret, era junio de 1849, en julio se unía al P. Claret para fundar la Congregación, se encargó de los primeros hermanos, fue nombrado en 1858 Subdirector General de la Congregación, en 1870 acompañó en Fonfroide al P. Claret en sus últimos días escribiendo después un Resumen de su Vida, en 1888 dejó de ser Subdirector General y pasó a ser Secretario. Escribió libros sobre la catequesis de los sordomudos y promovió la Causa de Beatificaciòn del P. Claret. Fallecio en 1898, con fama de santidad. Su causa de Beatificaciòn està introducida en Roma.

R. P. Manuel Vilaró.

Nació en Vic el 22 de Septiembre de 1816. De presencia agradable, amable por su jovialidad siempre modesta. Fue de los primeros que acompañaron en sus tareas apostólicas al P. Claret. En atención a sus cualidades lo escogió para la fundación de la Congregación, el fue que con aire festivo y sonriente respondió al P. Claret cuando este dijo “Hoy comenzamos una grande obra”: “¿Qué podemos hacer siendo tan jóvenes y tan pocos?”, a lo que respondió Claret: “Ya lo verán ustedes. Si somos jóvenes y pocos, resplandecerá más el poder y la misericordia de Dios”. También el P. Claret contó con él cuando se fue de Arzobispo a Santiago de Cuba. Trabajó allí incansablemente dando misiones, ejercicios y conferencias, y víctima de su celo tuvo que regresar en 1852 a Vic: Allí a instancias de su familia, se hospedó en su casa y no en la de la comunidad, quizá por no distraer la atención de los misioneros en su cuidado, ya que eran muy pocos. Pero por su corazón siempre estuvo entre ellos hasta su muerte que ocurrió a los pocos meses. Fue siempre asistido en su enfermedad por el P. Clotet, en cuyos brazos parece ser que expiró. Debido a los últimos acontecimientos de su vida el P. Xifré le consideró excluido de la Congregación. El Capítulo General de 1922 tuvo que rehabilitar su memoria y ponerle, de nuevo en paridad con los demás confundadores.

Domingo Fábregas

Nació en Orís (Barcelona) el 10 de Julio de 1817, hombre sencillo y tímido, de temperamento un tanto melancólico, laborioso, de voz clara y penetrante atraía a mucha gente a sus predicaciones. Tuvo que ir a Roma como Xifré a hospedarse en el convento de San Basilio. Ahí trato por primera vez a Mosén Claret, fue ordenado sacerdote en Roma. El 16 de julio de 1849 fundaba la Congregación con Claret y los demás compañeros. Fue consejero general de la Congregación. Fue responsable de la fundación de la casa de Segovia en 1861 dedicándose a la predicación por toda la comarca. También se le encargó la fundación de Huesca. Después de varios destinos por Cataluña, ya anciano, le alcanzó la muerte en Solsona el año 1895.

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