Hacia la verdadera imagen de Dios
Dios, el absolutamente Otro. Es cierto que podemos encontrar a Dios en los asuntos ordinarios de nuestra vida cotidiana, como nos recuerda san Buenaventura cuando dice que toda la creación es como un libro en el que Dios ha dejado sus huellas. Y cuando miramos a nuestro interior, también encontramos la imagen de Dios en otro libro: el libro de la vida. Aun así, Dios transciende ambas, puesto que nada ni nadie puede expresar completamente a Dios, mucho menos aprehender quién es Dios realmente, pues es el Otro absoluto, el completamente diferente. Dios está incrustado en lo ordinario y cotidiano y, al mismo tiempo, supera todo conocimiento o experiencia.